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Leucemia mieloide aguda (LMA)

Aliases / nomenclatura: AML · LMA

La leucemia mieloide aguda (LMA) agrupa neoplasias mieloides agudas muy heterogéneas, cuya clasificación y estratificación se apoyan en la integración de la morfología, el inmunofenotipo, la citogenética y la genética molecular. Puede aparecer de novo, después de que el paciente recibió tratamiento citotóxico o radioterapia, o bien como evolución de una neoplasia mielodisplásica o mielodisplásica/mieloproliferativa preexistente.

Panel diagnóstico

EstudioMuestra / anticoagulantePrioridad según la fuente
CitomorfologíaEDTAEsencial
Inmunofenotipo por citometría de flujoEDTA o heparinaEsencial
Análisis cromosómico (cariotipo)HeparinaEsencial
FISHEDTA o heparinaSegún contexto
Genética molecularEDTAEsencial

Clasificación

La LMA puede presentarse de novo, aparecer después de tratamiento citotóxico y/o radioterapia previos (AML-pCT en la nomenclatura de la fuente) o surgir por transformación de una neoplasia mielodisplásica, mieloproliferativa o mielodisplásica/mieloproliferativa. La clasificación de la OMS que sigue la fuente distingue tres grandes grupos: LMA con alteraciones genéticas definitorias, LMA definida por diferenciación y sarcoma mieloide.

Tabla 1. LMA con alteraciones genéticas definitorias y LMA definida por diferenciación (OMS 2022)

LMA con alteraciones genéticas definitoriasLMA definida por diferenciación
Leucemia promielocítica aguda con fusión PML::RARALMA con diferenciación mínima
LMA con fusión RUNX1::RUNX1T1LMA sin maduración
LMA con fusión CBFB::MYH11LMA con maduración
LMA con fusión DEK::NUP214Leucemia basofílica aguda
LMA con fusión RBM15::MRTFALeucemia mielomonocítica aguda
LMA con fusión BCR::ABL1Leucemia monocítica aguda
LMA con rearreglo de KMT2ALeucemia eritroide aguda
LMA con rearreglo de MECOMLeucemia megacarioblástica aguda
LMA con rearreglo de NUP98
LMA con mutación de NPM1
LMA con mutación de CEBPA
LMA relacionada con mielodisplasia (AML-MR)
LMA con otras alteraciones genéticas definitorias

A diferencia de la clasificación de la OMS 2017, varias categorías de LMA con alteraciones genéticas definitorias ya no exigen el umbral clásico de al menos 20% de blastos en sangre periférica o médula ósea. La fuente señala como excepciones la LMA con BCR::ABL1, la LMA con mutación de CEBPA y la AML-MR. En la LMA con BCR::ABL1 ese umbral ayuda a distinguirla de la leucemia mieloide crónica, y en la LMA con mutación de CEBPA se conserva porque la evidencia disponible todavía es limitada (WHO 2022).

La categoría AML-MR, que antes se llamaba LMA con cambios relacionados con mielodisplasia, también se redefinió. Entre sus criterios figura un recuento de blastos de al menos 20% en sangre periférica o médula ósea. La morfología por sí sola ya no basta como criterio diagnóstico: se actualizaron los criterios citogenéticos y se agregó una definición basada en mutaciones de genes específicos.

Alteraciones citogenéticas definitorias de AML-MR:

  • Cariotipo complejo (>3 alteraciones).
  • del(5q) o pérdida de 5q por una translocación desbalanceada.
  • Monosomía 7, del(7q) o pérdida de 7q por una translocación desbalanceada.
  • del(11q).
  • del(12p) o pérdida de 12p por una translocación desbalanceada.
  • Monosomía 13 o del(13q).
  • del(17p) o pérdida de 17p por una translocación desbalanceada.
  • Isocromosoma 17q.
  • idic(X)(q13).

Mutaciones somáticas definitorias de AML-MR:

  • ASXL1
  • BCOR
  • EZH2
  • SF3B1
  • SRSF2
  • STAG2
  • U2AF1
  • ZRSR2

En la LMA pediátrica, las alteraciones genéticas también han cobrado un papel cada vez más importante. En 2024, Umeda et al. propusieron un marco genómico para clasificar la LMA pediátrica.

Árbol de clasificación de la leucemia mieloide aguda según la OMS 2022. En la parte superior se indican las tres formas de presentación: de novo, después de tratamiento citotóxico o radioterapia, y por transformación de una neoplasia mielodisplásica o mieloproliferativa. De ahí se abren tres grupos: LMA con alteraciones genéticas definitorias, que reúne trece entidades entre ellas PML::RARA, RUNX1::RUNX1T1, CBFB::MYH11, rearreglos de KMT2A, MECOM y NUP98, mutación de NPM1, mutación de CEBPA y LMA relacionada con mielodisplasia; LMA definida por diferenciación, con ocho entidades desde la diferenciación mínima hasta la leucemia megacarioblástica aguda; y sarcoma mieloide. Un rótulo señala que sólo BCR::ABL1, CEBPA y AML-MR conservan el umbral de al menos 20% de blastos.
Clasificación de la LMA según la OMS 2022. Las entidades del grupo genético prescinden del umbral clásico de 20% de blastos, salvo la LMA con BCR::ABL1, la LMA con mutación de CEBPA y la LMA relacionada con mielodisplasia.

Métodos diagnósticos

Citomorfología

La citomorfología, junto con la citoquímica —principalmente mieloperoxidasa y esterasa—, forma parte del estudio diagnóstico básico. Sirve para confirmar la leucemia aguda y es indispensable para clasificar las formas de LMA definidas por diferenciación. Durante el seguimiento, la valoración morfológica de la remisión sigue siendo una referencia importante.

Inmunofenotipo

El estudio del inmunofenotipo forma parte de la evaluación de rutina de la LMA. Algunos patrones son especialmente útiles en ciertos subtipos: HLA-DR y CD34 en la leucemia promielocítica aguda; CD19 y CD56 en la LMA con maduración y en la LMA con RUNX1::RUNX1T1; y CD2, CD15 y CD34 en las formas mielomonocíticas con eosinófilos anormales. En la LMA con diferenciación mínima son relevantes marcadores como CD13, CD33 y CD117.

La citometría también es indispensable para distinguir la LMA de la LLA. En algunos casos con citoquímica negativa para mieloperoxidasa se detecta expresión de MPO por citometría de flujo, lo que apoya el diagnóstico de LMA. La leucemia megacarioblástica aguda suele ser negativa para MPO y esterasa; la fibrosis medular puede dificultar la evaluación citológica, mientras que la expresión de CD41 o CD61 se documenta por inmunofenotipo.

Citogenética convencional

El cariotipo de las células leucémicas forma parte del estudio estándar de la LMA. Tanto el cariotipo global como las alteraciones cromosómicas recurrentes contribuyen a la clasificación y son factores pronósticos independientes de gran peso. En algunos subtipos definidos genéticamente, los hallazgos citogenéticos también tienen implicaciones terapéuticas.

Tabla 2. Alteraciones cromosómicas recurrentes en LMA
CitogenéticaGenes / fusiónFrecuencia aproximada*
t(15;17)(q24;q21)PML::RARA2–13%
t(8;21)(q22;q22)RUNX1::RUNX1T12–7%
inv(16)(p13q22) / t(16;16)(p13;q22)CBFB::MYH111–5%
11q23KMT2A (MLL-X)1–4%
t(9;22)(q34;q11)BCR::ABL11%
t(6;9)(p22;q34)DEK::NUP2141%
t(5;11)(q35;p15)NUP98::NSD11%
inv(3)(q21q26)GATA2::MECOM (EVI1)1%
t(3;21)(q26;q22)RUNX1::MECOM (EVI1)<1%
t(7;11)(p15;p15)NUP98::HOXA9<1%
t(8;16)(p11;p13)KAT6A::CREBBP<1%
t(16;21)(p11;q22)FUS::ERG<1%
t(3;5)(q21~25;q31-35)NPM1::MLF1<1%
t(10;11)(p13;q21)PICALM::MLLT10<1%
Deleción 5q31CDC25C, EGR12–10%
Deleción 5q33RPS14
Deleción 7q31 / −72–5% / 5–9%
Deleción 17p13TP53n/d
Mapa de alteraciones cromosómicas recurrentes en la leucemia mieloide aguda, organizado en tres franjas. La primera reúne translocaciones e inversiones con frecuencia de al menos 1%, encabezada por t(15;17) con PML::RARA en 2 a 13% de los casos, t(8;21) con RUNX1::RUNX1T1 en 2 a 7% e inv(16) o t(16;16) con CBFB::MYH11 en 1 a 5%, seguidas de 11q23 con KMT2A, t(9;22) con BCR::ABL1, t(6;9) con DEK::NUP214, t(5;11) con NUP98::NSD1 e inv(3) con GATA2::MECOM. La segunda franja agrupa seis translocaciones por debajo de 1%. La tercera reúne pérdidas de material: deleción 5q31, deleción 5q33, deleción 7q31 y monosomía 7, y deleción 17p13 con TP53; dos de ellas se muestran sin frecuencia reportada.
Alteraciones cromosómicas recurrentes en LMA agrupadas por tipo y ordenadas por frecuencia. Las cifras son aproximadas y corresponden a las series citadas por la fuente; donde no hay dato reportado, el espacio se deja vacío.

\* Frecuencias según las series citadas en la fuente.

FISH

FISH complementa la citogenética convencional y es útil cuando hay una pregunta concreta, por ejemplo para identificar un rearreglo de KMT2A o MECOM. También permite estudiar los cambios desbalanceados más frecuentes, como las deleciones de los brazos largos de los cromosomas 5 o 7, la monosomía 7 y trisomías como +8, +11, +13 o +21. Con un panel dirigido de sondas ayuda a caracterizar una proporción importante de los casos con cariotipo complejo.

Cuando el bandeo convencional no permite resolver el cariotipo con claridad, el pintado cromosómico multicolor sirve como herramienta complementaria, sobre todo en cariotipos con múltiples alteraciones.

Genética molecular

La secuenciación de nueva generación (NGS) ocupa hoy un lugar central en el estudio molecular de la LMA. Los paneles multigénicos permiten evaluar en un solo estudio alteraciones con valor diagnóstico, pronóstico y con posible relevancia terapéutica. Otras metodologías siguen siendo útiles, entre ellas la PCR para fusiones génicas y el análisis de longitud de fragmentos para FLT3-ITD.

La fuente describe un panel centrado en los genes que ELN 2022 recomienda para la evaluación inicial, al que puede sumarse la búsqueda de los transcritos BCR::ABL1, CBFB::MYH11, DEK::NUP214, KMT2A::MLLT3, PML::RARA y RUNX1::RUNX1T1. También menciona un abordaje dirigido a blancos potencialmente accionables, con el análisis de FLT3 (TKD e ITD), IDH1/2 y NPM1.

Tabla 3. Mutaciones moleculares recurrentes en LMA
AlteraciónFrecuencia en subgrupos citogenéticosFrecuencia global aproximada
FLT3-ITD~25%
FLT3-TKD~7–10%
NPM1Cariotipo normal: 40–60%~30%
CEBPACariotipo normal: 10–20%; CEBPA bialélico: ~50%10–20%
IDH1/2~10%
DNMT3A13.5–23%
KITt(8;21): ~25%; inv(16): ~35%
NRASinv(16): ~40%; 11q23: ~20%; inv(3): ~40%11%
KRASinv(16): ~10%; 11q23: ~20%5–11%
ASXL1~15–20%
TP53LMA secundaria/AML-pCT: 20–37%; cariotipo complejo: ~70%<10%
Mapa de mutaciones recurrentes en leucemia mieloide aguda organizado en cinco agrupaciones por función clínica. La primera reúne los genes que definen la entidad en la OMS 2022, NPM1 con cerca de 30% global y CEBPA con 10 a 20%. La segunda agrupa los genes que definen la LMA relacionada con mielodisplasia, encabezados por ASXL1 con 15 a 20% y seguidos de BCOR, EZH2, SF3B1, SRSF2, STAG2, U2AF1 y ZRSR2 sin frecuencia reportada. La tercera reúne los blancos potencialmente accionables FLT3-ITD con cerca de 25%, FLT3-TKD con 7 a 10%, IDH1/2 con cerca de 10% y NPM1. La cuarta agrupa KIT, NRAS y KRAS, cuyas frecuencias cambian según el subgrupo citogenético. La quinta reúne TP53 y DNMT3A, concentrados en contextos de mal pronóstico.
Mutaciones recurrentes en LMA ordenadas por lo que deciden en la práctica. Las frecuencias condicionadas a un subgrupo citogenético se muestran sangradas y no deben leerse como frecuencias globales.

Enfermedad medible residual

En la LMA, la enfermedad medible residual (MRD) puede usarse como biomarcador pronóstico y predictivo, para afinar la estratificación de riesgo, apoyar decisiones clínicas y detectar de manera temprana una recaída. También se emplea como variable de evaluación en estudios clínicos.

Para la evaluación molecular hay varias metodologías. Las recomendaciones que cita la fuente indican que los ensayos deben estar validados para límites de detección del orden de 10⁻⁴ a 10⁻⁵. Entre las técnicas que se usan están la qPCR, la dPCR y los métodos de NGS de muy alta sensibilidad; cuando ya existe un ensayo específico validado para una alteración concreta, conviene preferirlo.

La citometría de flujo multiparamétrica sigue siendo una herramienta importante. Permite identificar el inmunofenotipo aberrante asociado con leucemia (LAIP) de cada paciente y combinarlo con el enfoque different-from-normal (DFN) para detectar tanto la población aberrante inicial como las poblaciones que surgen durante el seguimiento.

Las recomendaciones de ELN que se citan clasifican la MRD como negativa, positiva de bajo nivel (MRD-LL) o positiva. En citometría, una MRD-LL de ≥0.01% con al menos 500,000 eventos se considera una señal de alerta, y el punto de corte de positividad que se indica es ≥0.1%. La respuesta puede clasificarse como óptima, de advertencia o de alto riesgo de fracaso terapéutico, siempre dentro del contexto clínico y metodológico correspondiente (Cloos et al. 2026).

Figura de elección de técnica para medir la enfermedad medible residual en leucemia mieloide aguda. A la izquierda se enumeran sus usos: biomarcador pronóstico y predictivo, ajuste de la estratificación de riesgo, apoyo a decisiones clínicas, detección temprana de recaída y variable de evaluación en estudios clínicos. Al centro, dos vías paralelas: la molecular, con qPCR, PCR digital y secuenciación de muy alta sensibilidad, con preferencia por el ensayo validado específico; y la citometría de flujo multiparamétrica, que combina el inmunofenotipo aberrante asociado con leucemia y el enfoque de diferente de normal. Ambas exigen ensayos validados para límites de detección de diez a la menos cuatro y diez a la menos cinco. A la derecha, una escala con tres categorías: negativa, positiva de bajo nivel a partir de 0.01% con al menos 500,000 eventos, y positiva a partir de 0.1%, con la lectura de respuesta como óptima, de advertencia o de alto riesgo de fracaso terapéutico.
Medición de la enfermedad medible residual en LMA: vía molecular y citometría de flujo multiparamétrica, sensibilidad exigible y categorías de resultado con sus puntos de corte.

Pronóstico

Además de la edad, la cuenta de leucocitos y el estado general, el cariotipo y las alteraciones moleculares son determinantes pronósticos de primer orden y pueden modificar la estrategia terapéutica. Los sistemas de riesgo actuales integran la citogenética con las mutaciones moleculares.

Tabla 4. Clasificación genética de riesgo al diagnóstico según ELN 2022

Grupo de riesgoAlteraciones citogenéticas y moleculares
Favorablet(8;21)(q22;q22.1) / RUNX1::RUNX1T1; inv(16)(p13.1q22) o t(16;16)(p13.1;q22) / CBFB::MYH11; mutación de NPM1 sin FLT3-ITD; mutación in-frame de la región bZIP de CEBPA.
IntermedioMutación de NPM1 con FLT3-ITD; NPM1 tipo silvestre con FLT3-ITD; t(9;11)(p21.3;q23.3) / KMT2A::MLLT3; alteraciones citogenéticas que no se clasifican como favorables ni como adversas.
Adversot(6;9) / DEK::NUP214; t(v;11q23.3) con KMT2A rearreglado (excepto KMT2A-PTD); t(9;22) / BCR::ABL1; t(8;16) / KAT6A::CREBBP; inv(3) o t(3;3) / GATA2::MECOM; otros rearreglos de MECOM; −5/del(5q), −7, −17/abnl(17p); cariotipo complejo o monosómico; mutaciones en ASXL1, BCOR, EZH2, RUNX1, SF3B1, SRSF2, STAG2, U2AF1 o ZRSR2; mutación de TP53.

Notas de la clasificación de ELN citada:

  • La clasificación proviene sobre todo de pacientes tratados con esquemas intensivos y puede modificarse durante el tratamiento según la MRD.
  • Las mutaciones concomitantes de KIT y/o FLT3 no modifican la categoría favorable que la fuente asigna a las LMA con factor de unión al núcleo (core-binding factor, CBF).
  • La LMA con mutación de NPM1 y alteraciones citogenéticas de riesgo adverso se clasifica como adversa.
  • El pronóstico favorable ligado a CEBPA exige una mutación in-frame en la región bZIP, sea monoalélica o bialélica.
  • La t(9;11)(p21.3;q23.3) tiene prioridad sobre algunas mutaciones adversas concomitantes poco frecuentes.
  • Se habla de cariotipo complejo cuando hay ≥3 alteraciones independientes y no están presentes las alteraciones cromosómicas recurrentes que define la OMS; quedan fuera los cariotipos hiperdiploides con tres o más trisomías o polisomías sin alteraciones estructurales.
  • Un cariotipo monosómico incluye dos o más monosomías —salvo la pérdida de X o de Y— o una monosomía acompañada de al menos una alteración estructural, excepto en la LMA CBF.
  • Las mutaciones de genes relacionados con mielodisplasia no se consideran adversas cuando aparecen en ciertos subtipos de riesgo favorable, según la salvedad que incluye la fuente.
  • Para TP53, la clasificación citada toma en cuenta una fracción alélica variante de al menos 10%, sea monoalélica o bialélica.

En 2024, ELN publicó además una clasificación genética dirigida a los pacientes que reciben tratamientos de menor intensidad.

Tabla 5. Clasificación genética de riesgo para tratamientos de menor intensidad según ELN 2024
GrupoAlteraciones genéticas
FavorableMutación de NPM1 con FLT3-ITD negativa, NRAS/KRAS tipo silvestre y TP53 tipo silvestre; mutación de IDH2 bajo condiciones semejantes; mutación de IDH1 en el contexto especificado para AZA + IVO; mutación de DDX41; otras alteraciones citogenéticas/moleculares sin FLT3-ITD, NRAS, KRAS o TP53 de riesgo.
IntermedioOtras alteraciones citogenéticas y moleculares con FLT3-ITD positiva y/o NRAS/KRAS mutados, con TP53 tipo silvestre.
AdversoMutación de TP53.

Esta clasificación no aplica a los pacientes que ya recibieron agentes hipometilantes. La fuente agrega consideraciones específicas para IDH1 en pacientes tratados con azacitidina más ivosidenib, plantea la posibilidad de una variante germinal de DDX41 cuando la frecuencia alélica se acerca a la heterocigosis y reconoce la incertidumbre que persiste para algunas combinaciones genéticas poco frecuentes.

Estratificación del riesgo genético al diagnóstico en leucemia mieloide aguda según ELN 2022, en tres bandas. La banda favorable reúne t(8;21) con RUNX1::RUNX1T1, inv(16) o t(16;16) con CBFB::MYH11, mutación de NPM1 sin FLT3-ITD y mutación in-frame de la región bZIP de CEBPA, con la salvedad de que KIT o FLT3 concomitantes no cambian esta categoría en las leucemias con factor de unión al núcleo. La banda intermedia incluye NPM1 mutado con FLT3-ITD, NPM1 tipo silvestre con FLT3-ITD, t(9;11) con KMT2A::MLLT3 y las alteraciones no clasificadas en los otros grupos. La banda adversa reúne t(6;9), rearreglos de KMT2A salvo KMT2A-PTD, t(9;22), t(8;16), inv(3) o t(3;3) con GATA2::MECOM, otros rearreglos de MECOM, pérdidas de 5q, 7 y 17p, cariotipo complejo o monosómico, mutaciones en nueve genes de riesgo y mutación de TP53. Al pie se indica que la clasificación deriva de pacientes con esquemas intensivos y puede modificarse según la enfermedad medible residual.
Riesgo genético al diagnóstico en LMA según ELN 2022. Las salvedades que reclasifican un caso se muestran junto al criterio que corrigen; la categoría puede cambiar durante el tratamiento según la enfermedad medible residual.

Relevancia terapéutica

Las opciones y los algoritmos de tratamiento deben consultarse en guías especializadas y ajustarse al contexto clínico. La fuente remite, entre otros documentos, a las recomendaciones del European LeukemiaNet, de la American Society of Hematology, ESMO, Onkopedia y NCCN.

Referencias

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