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Hibridación in situ fluorescente (FISH)

La hibridación in situ fluorescente (FISH) usa sondas de DNA marcadas con fluorocromos para buscar alteraciones cromosómicas o génicas específicas en núcleos en interfase o en cromosomas en metafase.

Su mayor fortaleza es responder rápido una pregunta dirigida: confirmar una translocación, una deleción, una ganancia o un rearreglo concreto, por ejemplo. No sustituye al cariotipo cuando se necesita una evaluación global del genoma cromosómico.

Muestra

Se puede hacer en médula ósea o en sangre periférica. La fuente prefiere material anticoagulado con heparina, aunque también pueden usarse EDTA o citrato según el procedimiento validado. La sangre periférica es útil cuando hay suficiente población neoplásica circulante; si no, conviene más la médula ósea.

Principio de la técnica

Las sondas de DNA se diseñan para reconocer regiones cromosómicas específicas, como:

  • centrómeros;
  • genes;
  • loci definidos;
  • regiones que abarcan puntos de ruptura;
  • cromosomas completos en aplicaciones especiales.

La sonda y el DNA de la muestra se desnaturalizan y, al renaturalizarse, la sonda se une a su secuencia complementaria. El patrón de señales fluorescentes indica si la alteración buscada está presente o ausente.

Ventajas y limitaciones

VentajasLimitaciones
Se puede hacer en núcleos en interfase y, según el ensayo, en metafases; no siempre requiere división celular.Sólo informa de las regiones para las que se usaron sondas.
Puede detectar cambios pequeños que quedan por debajo de la resolución del cariotipo.Un panel dirigido no descarta las alteraciones que no se interrogaron.
Puede dar respuesta rápida a preguntas clínicas urgentes y específicas.No ofrece la visión global del cariotipo ni sustituye a los métodos moleculares cuando éstos son más sensibles o informativos.
Comparación entre el cariotipo y la hibridación in situ fluorescente. Un enunciado de entrada indica que la mayor fortaleza de FISH es responder rápido una pregunta dirigida, como confirmar una translocación, una deleción, una ganancia o un rearreglo concreto, y que no sustituye al cariotipo cuando se necesita una evaluación global del genoma cromosómico. Debajo se alinean tres ejes con lo que FISH aporta y dónde se detiene. Material que se puede estudiar: se puede hacer en núcleos en interfase y, según el ensayo, en metafases, así que no siempre requiere división celular; en cambio, sólo informa de las regiones para las que se usaron sondas. Lo que alcanza a ver: puede detectar cambios pequeños que quedan por debajo de la resolución del cariotipo; en cambio, un panel dirigido no descarta las alteraciones que no se interrogaron. Lo que puede responder: puede dar respuesta rápida a preguntas clínicas urgentes y específicas; en cambio, no ofrece la visión global del cariotipo ni sustituye a los métodos moleculares cuando éstos son más sensibles o informativos. Al pie se indica que FISH es más útil cuando ya hay una hipótesis diagnóstica concreta y se sabe qué alteración buscar, y que en enfermedades con gran diversidad citogenética usarlo como único tamizaje puede dejar sin detectar anomalías relevantes.
Cada fortaleza de FISH viene con un punto ciego en el mismo eje: responde rápido y ve por debajo de la resolución del cariotipo, pero sólo informa de las regiones para las que se usaron sondas y no da la visión global del genoma cromosómico. Por eso rinde más cuando ya existe una hipótesis diagnóstica concreta que como tamizaje único.

FISH en interfase

La FISH en interfase sirve para complementar el cariotipo, buscar alteraciones submicroscópicas y estudiar enfermedades que ya cuentan con paneles dirigidos bien establecidos. También puede emplearse cuando se necesita una respuesta rápida sobre una alteración concreta.

En algunos contextos se emplea para dar seguimiento a una anomalía ya documentada, aunque su sensibilidad suele ser menor que la de la PCR o la citometría de flujo para enfermedad residual.

FISH en metafase

En metafases se pueden usar sondas dirigidas y también sondas de pintado cromosómico, que marcan gran parte o todo un cromosoma. Este abordaje puede ayudar a aclarar rearreglos estructurales complejos vistos en el cariotipo.

FISH multicolor / 24 colores

La FISH de 24 colores distingue al mismo tiempo los 22 autosomas y los cromosomas X e Y en metafase. Es de especial utilidad para estudiar alteraciones estructurales complejas y para apoyar la interpretación de cariotipos difíciles.

Nomenclatura ISCN en FISH

Los resultados se describen con la nomenclatura ISCN. En la FISH de interfase se usa el prefijo **nuc ish**.

Ejemplos conceptuales de la fuente:

  • nuc ish 8cen(D8Z2x2): dos señales de la región centromérica del cromosoma 8;
  • nuc ish 8cen(D8Z2x3): tres señales, compatible con trisomía 8 en las células evaluadas;
  • un rearreglo RUNX1::RUNX1T1 puede expresarse con el patrón de señales y de colocalización que especifica ISCN;
  • una deleción en 5q31 puede reflejarse como una sola señal de EGR1 en lugar de dos.

La fórmula exacta depende del diseño de la sonda, del patrón observado y de la edición vigente de ISCN.

Figura de elección entre tres modalidades de hibridación in situ fluorescente, comparadas por material, sondas y pregunta que responden. La FISH en interfase se hace en núcleos en interfase, usa sondas dirigidas de paneles bien establecidos, complementa el cariotipo, busca alteraciones submicroscópicas, da respuesta rápida sobre una alteración concreta y en algunos contextos da seguimiento a una anomalía ya documentada, con la nota de que su sensibilidad suele ser menor que la de la PCR o la citometría de flujo para enfermedad residual. La FISH en metafase se hace en cromosomas en metafase, admite sondas dirigidas y sondas de pintado cromosómico que marcan gran parte o todo un cromosoma, y ayuda a aclarar rearreglos estructurales complejos vistos en el cariotipo. La FISH multicolor de 24 colores distingue al mismo tiempo los 22 autosomas y los cromosomas X e Y en metafase, y sirve para estudiar alteraciones estructurales complejas y apoyar la interpretación de cariotipos difíciles. En la parte inferior, una franja encabezada por el prefijo nuc ish esquematiza el conteo de señales con círculos sobre el contorno de un núcleo: dos señales en nuc ish 8cen(D8Z2x2), que corresponden a la región centromérica del cromosoma 8, frente a tres señales en nuc ish 8cen(D8Z2x3), compatibles con trisomía 8 en las células evaluadas; dos señales frente a una sola señal de EGR1, que puede reflejar una deleción en 5q31; y la colocalización de dos sondas distintas para el rearreglo RUNX1::RUNX1T1. Al pie se indica que la fórmula exacta depende del diseño de la sonda, del patrón observado y de la edición vigente de ISCN.
Las tres modalidades de FISH responden preguntas distintas: la interfase interroga alteraciones concretas en núcleos sin división, la metafase suma el pintado cromosómico para aclarar rearreglos complejos y la de 24 colores distingue los 22 autosomas y los cromosomas X e Y. El resultado se comunica como un patrón de señales contables con el prefijo nuc ish: dos señales frente a tres, o dos frente a una, según lo que la sonda interrogue.

Cuándo aporta más valor

FISH es más útil cuando ya hay una hipótesis diagnóstica concreta y se sabe qué alteración buscar. En enfermedades con gran diversidad citogenética, usar FISH como único “tamizaje” puede dejar sin detectar anomalías relevantes; por eso se integra con el cariotipo y la genética molecular.