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Hematología no maligna y anemias hereditarias

La hematología no maligna abarca las enfermedades de la sangre y de los órganos hematopoyéticos que no son leucemias ni linfomas. Dentro de este grupo están varias anemias hereditarias:

  • hemoglobinopatías y talasemias;
  • enfermedad de células falciformes;
  • membranopatías eritrocitarias, como la esferocitosis hereditaria;
  • enzimopatías, como la deficiencia de piruvato cinasa o de G6PD.

El diagnóstico combina estudios de laboratorio que caracterizan el fenotipo con pruebas genéticas dirigidas a identificar la alteración causal.

Muestra

Para la mayoría de los estudios hematológicos se usa sangre periférica con EDTA. El volumen y las condiciones de la toma dependen de cada prueba. Los estudios funcionales, como la fragilidad osmótica o la actividad enzimática, son muy sensibles al tiempo y a las condiciones preanalíticas. Para evaluar el estado del hierro puede hacer falta suero.

Las pruebas genéticas también se realizan, por lo general, en sangre periférica con EDTA.

> Nota regulatoria: la fuente original describe el consentimiento genético conforme a la legislación alemana. En México hay que apegarse a los requisitos locales de consentimiento y de manejo de datos.

Figura de tres niveles sobre el estudio de las anemias hereditarias. En el nivel superior, la orientación inicial con la biometría hemática, los índices eritrocitarios y la cuenta de reticulocitos, base para evaluar muchas anemias, con la que se orienta el mecanismo y se interpretan mejor los estudios posteriores. En el nivel intermedio, tres ramas paralelas según el compartimento del eritrocito que está fallando. Membrana: membranopatías eritrocitarias como la esferocitosis hereditaria, interrogadas por la prueba de EMA con eosina-5-maleimida por citometría de flujo, donde la fluorescencia suele estar disminuida en la esferocitosis hereditaria aunque otras membranopatías también pueden dar patrones anormales, y por la fragilidad osmótica con pruebas como PINK/AGLT, que aporta evidencia funcional de un defecto de membrana y se interpreta junto con la morfología, la prueba de EMA y los estudios moleculares. Enzimas: enzimopatías como la deficiencia de piruvato cinasa o de G6PD, interrogadas por la medición de actividad enzimática en eritrocitos lavados. Hemoglobina: hemoglobinopatías, talasemias y enfermedad de células falciformes, interrogadas por la electroforesis y el análisis de hemoglobinas, que separa y cuantifica las fracciones y detecta hemoglobinas anormales como HbS, y cuya interpretación exige tomar en cuenta la edad, las transfusiones, los índices eritrocitarios y los antecedentes clínicos. En el nivel inferior, la confirmación genética guiada por el fenotipo, con NGS para variantes de un solo nucleótido e inserciones o deleciones pequeñas, técnicas como MLPA para deleciones o duplicaciones de mayor tamaño y análisis más amplios en casos seleccionados; los genes se eligen según el fenotipo y los hallazgos de laboratorio, y la genética complementa o confirma el hallazgo funcional, sobre todo ante resultados limítrofes o variantes de significado incierto. Una línea final indica que el abordaje genético también sirve para estudiar la neutropenia cíclica, la neutropenia asociada a ACKR1/DARC y las eritrocitosis familiares, y que las tres ramas no son excluyentes.
La batería de estudios de las anemias hereditarias tiene una lógica de tres niveles que el texto no enuncia. Arriba, la biometría hemática con los índices eritrocitarios y la cuenta de reticulocitos orienta el mecanismo. En medio, cada estudio interroga un compartimento distinto del eritrocito: la membrana con la prueba de EMA y la fragilidad osmótica, las enzimas con la actividad enzimática en eritrocitos lavados y la hemoglobina con la electroforesis y el análisis de hemoglobinas. Abajo, la genética confirma o complementa el hallazgo funcional y elige los genes según el fenotipo y los hallazgos de laboratorio. Las tres ramas no son excluyentes.

Biometría hemática y reticulocitos

La biometría hemática, los índices eritrocitarios y la cuenta de reticulocitos son la base para evaluar muchas anemias. Con estos datos se orienta el mecanismo de la anemia y se interpretan mejor los estudios específicos que vienen después.

Electroforesis y análisis de hemoglobinas

Al separar y cuantificar las distintas fracciones de hemoglobina se detectan hemoglobinas anormales —por ejemplo HbS— y se reconocen patrones compatibles con talasemias u otras hemoglobinopatías. Para interpretar el resultado hay que tomar en cuenta la edad, las transfusiones, los índices eritrocitarios y los antecedentes clínicos.

Prueba de EMA por citometría de flujo

Cuando se sospecha esferocitosis hereditaria, la citometría de flujo permite evaluar la unión de eosina-5-maleimida (EMA) a los eritrocitos. En la esferocitosis hereditaria la fluorescencia suele estar disminuida, aunque otras membranopatías también pueden dar patrones anormales; por eso el resultado se interpreta junto con el cuadro clínico y las demás pruebas.

Fragilidad osmótica eritrocitaria

Pruebas como PINK/AGLT valoran de manera indirecta la fragilidad osmótica de los eritrocitos y aportan evidencia funcional de un defecto de membrana. Son especialmente útiles cuando se interpretan junto con la morfología, la prueba de EMA y los estudios moleculares.

Actividad enzimática eritrocitaria

La actividad de las enzimas eritrocitarias se mide en eritrocitos lavados para buscar deficiencias enzimáticas. Estas mediciones son sensibles a los factores preanalíticos y no todas están estandarizadas por igual. En algunas enfermedades, la genética molecular complementa o confirma el hallazgo funcional, y resulta muy útil cuando los resultados son limítrofes o cuando aparecen variantes de significado incierto.

Figura sobre la muestra y la ventana preanalítica en el estudio de las anemias hereditarias. Una línea horizontal sin escala separa dos zonas. En la zona de alta sensibilidad, rotulada como muy sensible al tiempo y a las condiciones preanalíticas, aparecen dos estudios: la fragilidad osmótica eritrocitaria con pruebas como PINK/AGLT y la medición de actividad enzimática, que se realiza en eritrocitos lavados y cuyas mediciones no están todas estandarizadas por igual. En la zona rotulada como la fuente no declara sensibilidad especial aparecen la biometría hemática con los índices eritrocitarios y la cuenta de reticulocitos, la electroforesis con el análisis de hemoglobinas, la prueba de EMA con eosina-5-maleimida por citometría de flujo y las pruebas genéticas, con la advertencia de que la ausencia de declaración no equivale a tolerancia a la demora. Una columna al margen resuelve la muestra: sangre periférica con EDTA para la mayoría de los estudios hematológicos, sangre periférica con EDTA también, por lo general, para las pruebas genéticas, y suero cuando se evalúa el estado del hierro, con la precisión de que el volumen y las condiciones de la toma dependen de cada prueba. Al pie, una nota indica que la fuente original describe el consentimiento genético conforme a la legislación alemana y que en México hay que apegarse a los requisitos locales de consentimiento y de manejo de datos.
La mayoría de los estudios hematológicos se hacen en sangre periférica con EDTA, incluidas las pruebas genéticas, y evaluar el estado del hierro puede requerir suero. Sólo dos estudios llevan en el artículo una advertencia expresa de alta sensibilidad al tiempo y a las condiciones preanalíticas: la fragilidad osmótica eritrocitaria y la medición de actividad enzimática, que además se hace en eritrocitos lavados y no está estandarizada por igual en todas sus variantes. En los demás la fuente no se pronuncia, y ese silencio no autoriza la demora. Nota: la fuente original describe el consentimiento genético conforme a la legislación alemana; en México hay que apegarse a los requisitos locales de consentimiento y de manejo de datos.

Genética de anemias hereditarias

El estudio genético puede incluir:

  • NGS para variantes de un solo nucleótido e inserciones/deleciones pequeñas;
  • técnicas como MLPA para deleciones o duplicaciones de mayor tamaño;
  • en casos seleccionados, análisis más amplios cuando el fenotipo está bien documentado pero los estudios dirigidos no identifican la causa.

Los genes que se estudian se eligen según el fenotipo y los hallazgos de laboratorio. Además de las anemias hereditarias, el abordaje genético ayuda a estudiar entidades como la neutropenia cíclica, la neutropenia asociada a ACKR1/DARC o las eritrocitosis familiares.