La utilidad, el marcador elegido, la muestra, el momento en que se mide y la sensibilidad necesaria dependen de la enfermedad y del protocolo clínico.
Sensibilidad de los métodos
La sensibilidad no es una propiedad fija de cada técnica: depende del blanco, de la calidad de la muestra, del número de células o moléculas que se analizan y de la validación del ensayo. La fuente presenta los siguientes órdenes de magnitud, sólo como referencia aproximada:
| Método | Sensibilidad aproximada que reporta la fuente |
|---|---|
| Citomorfología | 5–10% |
| Citogenética convencional | 5–10% |
| FISH | 1–5% |
| Análisis de fragmentos | 2–10% |
| NGS convencional según el diseño descrito | 1–3% |
| Citometría de flujo multiparamétrica | ~0.01% |
| PCR digital | ~0.01% |
| qPCR | ~0.01–0.001% |
Estas cifras no deben tomarse como límites universales: cada ensayo requiere su propia validación analítica.
MRD por genética molecular
El seguimiento molecular se apoya en un marcador estable y propio de la enfermedad, por ejemplo:
- una variante de DNA;
- una fusión originada por una translocación;
- un rearreglo genómico;
- un transcrito de fusión que pueda cuantificarse.
Cuando el marcador se identifica al diagnóstico, puede darse seguimiento longitudinal con la técnica que corresponda. Entre los métodos que se usan están la qPCR, la PCR digital, el NGS de alta profundidad y el análisis de fragmentos, según el blanco.
Un ejemplo clásico es la leucemia mieloide crónica, donde la cuantificación de BCR::ABL1 por qPCR es una herramienta central para el seguimiento molecular.
La fuente menciona otros blancos, según la entidad y el contexto:
- PML::RARA en leucemia promielocítica aguda;
- CBFB::MYH11 en LMA con inv(16);
- RUNX1::RUNX1T1 en LMA con t(8;21);
- KMT2A::MLLT3 en LMA con t(9;11);
- DEK::NUP214 en LMA con t(6;9);
- BCR::ABL1 en neoplasias BCR::ABL1 positivas;
- variantes de NPM1 en LMA cuando son un marcador apropiado.
La utilidad de un marcador para MRD debe valorarse según la biología de la entidad y la evidencia vigente: no toda alteración presente al diagnóstico sirve igual para el seguimiento.
MRD por citometría de flujo
En las leucemias agudas se pueden identificar poblaciones cuyos patrones de expresión son anormales frente a la hematopoyesis normal. Entre los patrones descritos están:
- expresión de marcadores de otro linaje;
- expresión asincrónica de antígenos de maduración;
- pérdida de antígenos esperados;
- sobreexpresión anormal de ciertos antígenos.
Para dar un seguimiento confiable hay que conocer el inmunofenotipo de la enfermedad desde el diagnóstico y compararlo con los patrones normales y de regeneración. En muchos casos se documentan uno o más fenotipos aberrantes asociados con leucemia (LAIP), aunque la estrategia actual también puede incorporar el enfoque de “diferente de normal”.
Definir el fenotipo desde el inicio es especialmente importante, porque la intensidad de expresión y las combinaciones de antígenos varían de un paciente a otro e incluso pueden cambiar conforme evoluciona la enfermedad.
Interpretación clínica
Para interpretar la MRD hay que tomar en cuenta:
- la enfermedad de que se trate;
- el momento clínico en que se midió;
- la muestra estudiada;
- la sensibilidad del ensayo y su capacidad de cuantificación;
- la estabilidad del marcador;
- los tratamientos que ha recibido el paciente;
- las recomendaciones vigentes para esa entidad.
Un resultado de MRD no debe leerse de manera aislada ni extrapolarse entre métodos que tienen sensibilidades o blancos distintos.