Panel diagnóstico
| Estudio | Muestra | Prioridad en la fuente |
|---|---|---|
| Biometría hemática | Sangre con EDTA | Esencial |
| Genética molecular: PK | Sangre con EDTA | Esencial |
| Genética molecular: G6PD | Sangre con EDTA | Recomendado |
| Actividad enzimática: PK | Sangre con EDTA | Según contexto |
| Actividad enzimática: G6PD | Sangre con EDTA | Recomendado |
Panorama general
Las enzimopatías eritrocitarias se deben a variantes genéticas que afectan la actividad catalítica o la afinidad por el sustrato de enzimas de la glucólisis, del equilibrio redox y del metabolismo de nucleótidos. El resultado final puede ser una menor supervivencia del eritrocito y anemia hemolítica.
Las dos entidades más relevantes en la clínica son la deficiencia de PK y la deficiencia de G6PD. Se han descrito al menos otras 14 enzimopatías hereditarias capaces de causar hemólisis, casi todas mucho menos frecuentes y con manifestaciones que suelen iniciar desde la infancia.
Deficiencia de piruvato cinasa (PK)
La deficiencia de PK es una de las causas hereditarias más frecuentes de anemia hemolítica crónica no esferocítica. Su prevalencia se estima en 0.3–5 por 100,000 habitantes. Tiene herencia autosómica recesiva y se han descrito más de 300 variantes clínicamente relevantes en PKLR (Al-Samkari et al. 2024).
La expresión clínica es muy variable: va de formas leves, casi asintomáticas, hasta anemia grave, dependiente de transfusión y potencialmente mortal. En las series publicadas la mortalidad global está aumentada.
Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)
La deficiencia de G6PD es una de las enfermedades genéticas más frecuentes y afecta a cientos de millones de personas en el mundo. Su herencia está ligada al cromosoma X: los varones hemicigotos y las mujeres homocigotas pueden tener manifestaciones clínicas, mientras que muchas mujeres heterocigotas se mantienen asintomáticas. Se han descrito más de 230 variantes clínicamente relevantes de G6PD y la actividad enzimática residual pesa mucho en la gravedad del fenotipo.
Muchas veces el trastorno cursa asintomático. Puede manifestarse como ictericia neonatal, anemia hemolítica aguda y, con menor frecuencia, anemia hemolítica crónica no esferocítica. Los episodios agudos suelen desencadenarse por estrés oxidativo: la ingesta de habas, ciertos medicamentos —entre ellos algunos antipalúdicos— o las infecciones.
Otras enzimopatías hereditarias
Además de PK y G6PD hay otras deficiencias hereditarias que afectan enzimas de la glucólisis, de las reacciones redox o del metabolismo de nucleótidos, y que pueden ocasionar anemia hemolítica, con frecuencia desde etapas tempranas de la vida.
Diagnóstico
El diagnóstico se apoya en el cuadro clínico de hemólisis, los estudios básicos de laboratorio, las pruebas funcionales de actividad enzimática y la genética molecular.
Biometría hemática y datos de hemólisis
Como en otras anemias hemolíticas hereditarias, estas enzimopatías cursan con anemia, reticulocitosis, aumento de bilirrubina y de LDH, y disminución de haptoglobina. Los índices eritrocitarios por sí solos no establecen la causa específica. En la deficiencia de PK predomina la hemólisis crónica; en la deficiencia de G6PD la hemólisis aparece por lo general en episodios agudos ligados a la exposición a estrés oxidativo.
Medición de actividad enzimática
La actividad de PK o de G6PD se mide en eritrocitos lavados, pero la prueba es sensible a muchos factores preanalíticos y analíticos. La reticulocitosis puede elevar artificialmente la actividad medida; también influyen las transfusiones recientes, el tiempo de traslado de la muestra y el grado de estandarización del método. Además, el valor de actividad enzimática no predice de manera confiable la gravedad clínica.
Genética molecular
La genética molecular se ha consolidado como herramienta complementaria o alternativa a la medición de la actividad enzimática y forma parte de las recomendaciones internacionales.
En la deficiencia de PK se recomienda la secuenciación de PKLR como estudio inicial para identificar variantes. Hay que tener presente que también puede haber deleciones grandes o variantes intrónicas profundas, así que la estrategia de estudio se elige según la sospecha y los hallazgos iniciales.
En G6PD, las variantes se interpretan conforme a los sistemas de clasificación vigentes. En las enzimopatías eritrocitarias poco frecuentes, a veces hace falta una evaluación genética ampliada —incluida la secuenciación genómica en casos seleccionados— para llegar al diagnóstico.
Tratamiento y relevancia clínica
En la deficiencia de G6PD el manejo se centra sobre todo en evitar o controlar los desencadenantes de la hemólisis. Para la deficiencia de PK se cuenta además con mitapivat, un activador dirigido de la piruvato cinasa que las recomendaciones internacionales incorporan para escenarios clínicos específicos.
Referencias
- Al-Samkari H
et al. Diagnosis and management of pyruvate kinase deficiency: international expert guidelines. Lancet Haematol. 2024;11(3):e228–e239.
- Bianchi P et al.
Addressing the diagnostic gaps in pyruvate kinase deficiency: Consensus recommendations on the diagnosis of pyruvate kinase deficiency. Am J Hematol. 2019;94(1):149–161.
- Luzzatto L et al.
Glucose-6-phosphate dehydrogenase deficiency. Blood. 2020;136(11):1225–1240.
- Luzzatto L. Diagnosis and
clinical management of enzymopathies. Hematology Am Soc Hematol Educ Program. 2021;2021(1):341–352.
- Luzzatto L. New WHO classification of
genetic variants causing G6PD deficiency. Bull World Health Organ. 2024;2024(8):615–617.
- Última actualización de la fuente: febrero de 2026
--- parser_status: full language: de