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Anemia aplásica (AA)

Aliases / nomenclatura: AA · aplastic anemia · anemia aplásica

La anemia aplásica (AA) reúne trastornos poco frecuentes de insuficiencia medular, con citopenias periféricas y una médula ósea marcadamente hipocelular. En las formas adquiridas, la patogenia suele estar mediada por mecanismos inmunitarios que reducen de manera importante el compartimento de células madre hematopoyéticas.

El diagnóstico obliga a descartar otras causas de citopenia, los síndromes hereditarios de falla medular y, sobre todo, una neoplasia mielodisplásica hipoplásica.

Panel diagnóstico

EstudioMuestra / anticoagulantePrioridad en la fuente
CitomorfologíaEDTAEsencial
Histología de médula óseaBiopsiaEsencial
InmunofenotipoEDTA o heparinaSegún contexto
Análisis cromosómicoHeparinaEsencial
FISHEDTA o heparinaSegún contexto
Genética molecularEDTAEsencial

Clasificación y gravedad

La AA adquirida se presenta con bicitopenia o pancitopenia secundaria a hipoplasia o aplasia medular. En la médula, la grasa reemplaza gran parte del tejido hematopoyético. La disminución del reservorio de células madre parece relacionarse con una respuesta inmunitaria mediada por linfocitos T autorreactivos.

La gravedad se clasifica según las citopenias y la celularidad medular.

Clasificación de la anemia aplásica

ParámetroAA no grave / moderadamente graveAA graveAA muy grave
Neutrófilos<1.2 × 10⁹/L<0.5 × 10⁹/L<0.2 × 10⁹/L
Plaquetas<70 × 10⁹/L<20 × 10⁹/L<20 × 10⁹/L
Reticulocitos<60 × 10⁹/L<60 × 10⁹/L<60 × 10⁹/L

Para clasificar una AA como grave o muy grave se requiere además una médula hipocelular: celularidad <25%, o de 25–50% con menos de 30% de células hematopoyéticas. La forma muy grave exige neutrófilos <0.2 × 10⁹/L.

Tabla visual de tres categorías de anemia aplásica. No grave o moderadamente grave: neutrófilos por debajo de 1.2, plaquetas por debajo de 70 y reticulocitos por debajo de 60, todos en unidades por 10 a la nueve por litro. Grave: neutrófilos por debajo de 0.5, plaquetas por debajo de 20 y reticulocitos por debajo de 60. Muy grave: neutrófilos por debajo de 0.2, plaquetas por debajo de 20 y reticulocitos por debajo de 60. Una banda que abarca sólo las categorías grave y muy grave indica que además se requiere médula hipocelular, con celularidad menor de 25% o de 25 a 50% con menos de 30% de células hematopoyéticas. Se señala que el valor de neutrófilos por debajo de 0.2 es lo que distingue a la forma muy grave.
Clasificación de gravedad de la anemia aplásica con el requisito que la tabla original deja fuera. Los reticulocitos son iguales en las tres categorías y las plaquetas no distinguen la grave de la muy grave: el parámetro discriminante son los neutrófilos. Para clasificar un caso como grave o muy grave se necesita además una médula hipocelular, con celularidad menor de 25% o de 25 a 50% con menos de 30% de células hematopoyéticas.

Etiología

De acuerdo con la fuente, la mayoría de los casos son idiopáticos. También pueden relacionarse con medicamentos, infecciones y síndromes hereditarios que se manifiestan en la edad adulta. Entre los diagnósticos hereditarios que hay que excluir están la anemia de Fanconi y los defectos del receptor de trombopoyetina MPL.

Diagnóstico

Citomorfología e histología

La morfología y, sobre todo, la histología de médula ósea son obligatorias para diferenciar la AA de una leucemia aguda y de un MDS hipoplásico. Si el aspirado es insuficiente o la punción resulta seca, hay que hacer biopsia de médula ósea. La fuente recomienda un cilindro de biopsia adecuado: al menos unos 15 mm para una valoración confiable.

La histología permite documentar la hipocelularidad, valorar la proporción de tejido hematopoyético residual y buscar datos que apunten a una neoplasia mieloide en lugar de una AA.

Inmunofenotipo

La citometría puede ayudar cuando la morfología y la histología no resuelven por completo el diagnóstico diferencial. Una aplicación importante es la búsqueda de un clon de hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN/PNH). Cuando en un paciente con AA coexiste un clon de PNH se habla de un síndrome AA/PNH.

Citogenética

Se identifican alteraciones clonales en una minoría de pacientes adultos con AA grave. Entre las descritas están:

  • trisomía 8;
  • del(7q);
  • monosomía 7;
  • trisomía 6;
  • del(13q);
  • con menor frecuencia, alteraciones de 1q, i(17q), trisomía 15 o monosomía 21.

La presencia y la evolución de estas alteraciones son importantes para distinguir la AA de una neoplasia mieloide y para reconocer evolución clonal.

FISH

Algunas alteraciones pueden estar restringidas a subclones pequeños y escapar al cariotipo convencional. La fuente describe un panel de FISH dirigido a las alteraciones recurrentes:

  • del(13q14) / DLEU;
  • del(17p13) / TP53;
  • trisomía 6 mediante regiones 6q21/SEC63 y 6q23/MYB;
  • del(7q31) o monosomía 7;
  • trisomía 8.

Genética molecular

La AA puede mostrar mutaciones somáticas que también se observan en MDS, aunque con frecuencias y asociaciones distintas. Entre los genes afectados con mayor frecuencia están:

  • BCOR;
  • BCORL1;
  • DNMT3A;
  • PIGA;
  • ASXL1.

Las mutaciones de ASXL1 o DNMT3A se han asociado con mayor riesgo de transformación a MDS o LMA. Durante la evolución clonal se enriquecen las alteraciones de RUNX1, ASXL1, los genes de splicing, CBL y SETBP1.

Algoritmo con dos carriles. Carril de estudios esenciales: morfología e histología de médula ósea, obligatorias para diferenciar la anemia aplásica de una leucemia aguda y de un MDS hipoplásico, con la condición de que si el aspirado es insuficiente o la punción es seca hay que hacer biopsia con un cilindro de al menos unos 15 mm; análisis cromosómico, para distinguirla de una neoplasia mieloide y reconocer evolución clonal; y genética molecular, con BCOR, BCORL1, DNMT3A, PIGA y ASXL1. Carril de estudios según contexto, emparejados con los anteriores: inmunofenotipo, con búsqueda de clon de hemoglobinuria paroxística nocturna y definición de síndrome AA/PNH; y FISH, con panel de del 13q14 DLEU, del 17p13 TP53, trisomía 6 por 6q21 SEC63 y 6q23 MYB, del 7q31 o monosomía 7 y trisomía 8. Punto final: valoración en un centro con experiencia.
Abordaje de la anemia aplásica con los estudios ordenados por prioridad y por la pregunta que responde cada uno. La histología de médula ósea es la que abre el diferencial frente a la leucemia aguda y el MDS hipoplásico, y exige un cilindro de al menos unos 15 mm cuando el aspirado es insuficiente o la punción resulta seca. El inmunofenotipo y el FISH entran según contexto: el primero para buscar un clon de PNH, el segundo para detectar subclones que escapan al cariotipo.

Pronóstico y evolución clonal

Un cariotipo con anomalías citogenéticas se asocia con mayor riesgo de transformación leucémica. El significado depende de la alteración:

  • −7, cariotipo complejo y algunas alteraciones de 5q se relacionan con peor respuesta y peor evolución;
  • +8 y del(13q) se han asociado en algunas series con mejor respuesta a la inmunosupresión;
  • las mutaciones de DNMT3A, ASXL1, TP53 y RUNX1 se han vinculado con peor respuesta al tratamiento inmunosupresor y menor supervivencia;
  • las mutaciones de PIGA, BCOR y BCORL1 se han relacionado con mayor probabilidad de respuesta a la inmunosupresión.

Hay que sospechar evolución clonal ante el aumento de blastos, una médula que se vuelve hipercelular con citopenias persistentes o recurrentes, y la aparición de nuevas alteraciones citogenéticas o moleculares.

Mapa con dos direcciones opuestas alrededor de un eje central y dos carriles por naturaleza del hallazgo. Lado desfavorable: en citogenética, menos 7, cariotipo complejo y algunas alteraciones de 5q, con peor respuesta y peor evolución; en genética molecular, DNMT3A, ASXL1, TP53 y RUNX1, con peor respuesta a la inmunosupresión y menor supervivencia. Lado favorable: en citogenética, trisomía 8 y deleción 13q, asociadas en algunas series con mejor respuesta a la inmunosupresión; en genética molecular, PIGA, BCOR y BCORL1, con mayor probabilidad de respuesta. Un carril lateral de vigilancia enumera las tres señales de evolución clonal: aumento de blastos, médula que se vuelve hipercelular con citopenias persistentes o recurrentes y aparición de nuevas alteraciones citogenéticas o moleculares. Al pie se indica que durante la evolución clonal se enriquecen RUNX1, ASXL1, los genes de splicing, CBL y SETBP1.
No todas las alteraciones clonales de la anemia aplásica apuntan en la misma dirección. La monosomía 7, el cariotipo complejo y algunas alteraciones de 5q, junto con las mutaciones de DNMT3A, ASXL1, TP53 y RUNX1, se asocian con peor respuesta y peor evolución; en cambio, la trisomía 8 y del(13q), y las mutaciones de PIGA, BCOR y BCORL1, se han relacionado con mejor respuesta a la inmunosupresión. Tres señales obligan a sospechar evolución clonal y a repetir el estudio.

Relevancia terapéutica

La necesidad de tratamiento depende de la gravedad y de la causa. En las formas no graves puede bastar la vigilancia; cuando la enfermedad requiere tratamiento se usan estrategias como la terapia inmunosupresora y, en pacientes seleccionados, el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas.

La fuente señala tasas de remisión cercanas a 50% con inmunosupresión en series históricas, con mejor respuesta en pacientes más jóvenes, con clon PNH, cariotipo normal o mutaciones de PIGA/BCOR/BCORL1.

Como la enfermedad es rara y hay que distinguirla de los síndromes hereditarios y del MDS hipoplásico, conviene que la valoración se haga en un centro con experiencia.

Diagnóstico diferencial prioritario

La AA debe diferenciarse en particular de:

  • MDS hipoplásico;
  • CCUS;
  • PNH;
  • síndromes hereditarios de falla medular.

Esta distinción es determinante para el pronóstico, la vigilancia y la elección del tratamiento.

Comparación de cuatro filas con la anemia aplásica como referencia fija. Frente al MDS hipoplásico, el estudio que separa es la morfología y sobre todo la histología de médula ósea, con el apoyo del análisis cromosómico para distinguirla de una neoplasia mieloide. Frente a la hemoglobinuria paroxística nocturna, el inmunofenotipo permite buscar el clon, y cuando coexiste se habla de síndrome AA/PNH. Frente a los síndromes hereditarios de falla medular, hay que excluir entidades como la anemia de Fanconi y los defectos del receptor de trombopoyetina MPL. Frente al CCUS, la vía es la genética molecular, teniendo presente que la anemia aplásica también puede mostrar mutaciones somáticas. Una banda final advierte que la presencia de mutaciones o alteraciones clonales no basta por sí sola y recuerda que esta distinción es determinante para el pronóstico, la vigilancia y el tratamiento.
Las cuatro entidades del diferencial prioritario de la anemia aplásica, cada una con el estudio que la fuente vincula a esa distinción. La histología de médula ósea separa del MDS hipoplásico, el inmunofenotipo detecta el clon de PNH, la exclusión de síndromes hereditarios incluye la anemia de Fanconi y los defectos de MPL, y la genética molecular es la vía frente al CCUS. Encontrar mutaciones somáticas no resuelve el diferencial: la anemia aplásica también puede mostrarlas.

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  1. Última actualización de la fuente: julio de 2026.